Danial Ortega con Dmitry Medvedev
"La decisión tomada por Nicaragua es un acto dirigido a afirmar la primacía de los principios básicos del Derecho Internacional y a contribuir a la formación de un mundo multipolar y justo."

(El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, despues del reconocimiento de la independencia de Abjasia por parte del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.)

Solidaridad con Abjasia y con el pueblo de Osetia del Sur

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Rusia y Georgia irreconciliables mientras Abjasia busca reconocimiento

Moscú, 8 ago.- Dos años tras la "guerra de cinco días", Rusia y Georgia siguen sin restablecer relaciones, mientras Abjasia y Osetia del Sur buscan su reconocimiento internacional alentadas por el caso de Kosovo.

En el segundo aniversario de la contienda, primera incursión militar rusa en territorio de un país vecino, Moscú y Tiflis dejaron claro que sus posturas no han cambiado un ápice y siguen tan intransigentes como hace dos años.

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, visitó hoy Abjasia, donde insistió que la invasión del vecino país fue en respuesta al ataque del Ejército georgiano a la segunda región separatista, Osetia del Sur, que podría extenderse a Abjasia.

"Estaba amenazada la existencia misma de los pueblos de Osetia del Sur y Abjasia", dijo el jefe del Kremlin, convencido de que la incursión militar permitió "evitar un baño de sangre", según la agencia RIA-Nóvosti.

Medvédev aseguró que Rusia, que tras aquella guerra reconoció la independencia de ambos países nuevos y estableció relaciones diplomáticas, mantendrá invariable su ayuda política, económica y militar.

En la capital abjasa, Sujum, el jefe del Kremlin dijo a soldados que su misión consiste en "no permitir que las fuerzas extremistas siembren el odio y derramen la sangre", y garantizar "que nadie meta la nariz" en Abjasia.

Medvédev paseó por la ciudad, situada a orillas del mar Negro, y departió con turistas rusos y habitantes abjasos, a los aseguró que no se arrepienta de haber reconocido ni a Osetia del Sur ni a Abjasia como Estados independientes.

"En caso contrario, no estaríamos aquí tomando café", dijo Medvédev, para quien "Moscú y Tiflis no tendrán relaciones normales mientras siga en el poder la actual dirección georgiana", en alusión a Saakashvili.

Los presidentes abjaso, Serguéi Bagapsh, y suroseta, Eduard Kokoiti, descartan que sus territorios acepten cualquier forma de reunificación con Georgia.

"Las relaciones con Georgia solo pueden ser las de dos Estados independientes, y solo cuando Tiflis reconozca nuestra independencia", aseguró el presidente de Abjasia, que busca convertirse en miembro en la comunidad postsoviética, a diferencia de Osetia del Sur, que deja ver su deseo de integrarse en Rusia.

También Kokoiti sentenció que "con Georgia no puede haber ninguna unión, ni federación ni confederación".

Ambas repúblicas se mostraron alentadas por la reciente decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de legitimar la independencia de Kosovo, al opinar que refrenda el mismo derecho para ellas.

"El veredicto (...) confirma una vez más el derecho de Abjasia y Osetia del Sur a la autodeterminación", indicó Bagapsh, convencido de que ambas repúblicas tienen "más argumentos históricos y jurídicos para independizarse que Kosovo".

Conscientes de que Kosovo es reconocido por 69 países, mientras que Abjasia y Osetia sólo por Rusia, Nicaragua, Venezuela y Nauru, ambas repúblicas enviaron en los últimos meses varias delegaciones a América Latina con la esperanza de que otros países, como Cuba, Bolivia o Ecuador, reconozcan su independencia.

"Espero que Osetia del Sur sea pronto reconocida por toda una serie de países de América Latina, África y del mundo árabe", manifestó Kokoiti.

Rusia, aunque consciente de que este paso no lo darán los países de Occidente y de que la solución del conflicto tardará años, parece satisfecha con el resultado, pues supo defender sus intereses en la zona y puede no temer una nueva guerra.

Según el politólogo Alexéi Makarkin, "Rusia demostró que puede actuar, y triunfó. Tácitamente, todos admiten que no habrá marcha atrás y que Georgia ha perdido para siempre Abjasia y Osetia del Sur". (Fuente)