Danial Ortega con Dmitry Medvedev
"La decisión tomada por Nicaragua es un acto dirigido a afirmar la primacía de los principios básicos del Derecho Internacional y a contribuir a la formación de un mundo multipolar y justo."

(El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, despues del reconocimiento de la independencia de Abjasia por parte del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.)

Solidaridad con Abjasia y con el pueblo de Osetia del Sur

Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Abjasia

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Osetia del Sur y la falsa "integridad territorial" de Georgia

Dos años han pasado desde que Georgia invadió el terriorio de Osertia del Sur devastando con el fuego de sus armas pesadas la capital surosetia de Tsjinval. En agosto de 2008 Rusia se vió obligada a defender a sus ciudadanos residentes en en esa república mediante una "operación de pacificación fonzosa de Georgia".

Casi inmediátamente después de los cinco días de operativos al cabo de los cuales las tropas georgíanas, derrotadas y desmoralizadas, abandonaron en pánico el campo de batalla y el presidente de Georgia Saakashvili por poco se come su propia corbata ante una cámara de televisión, Moscú y la Unión Europea en persona del presidente francés Nicolás Sarkozy propusieron a los georgianos un plan para salir de la situación que se había creado. Sin embargo, su líder Mikhel Saakashvili prefirió una retórica belicosa a los hechos reales. Ahora que han pasado dos años y se han celebrado 12 rondas de negociaciones en Ginebra, Tbilisi insiste en no firmar el documento de no uso de la fuerza. Lo mismo fue hace 2 años. Poco antes de invadir Osetia del Sur, los georgianos se negaron a firmar similar documento en las negociaciones que entonces tenían lugar. Y pasado muy poco tiempo artacaron a los surosetios con fuego de artillería. Por cierto, el apoyo a la guerra y el rechazo de cualquier tipo de compromiso es una postura de principio de muchos políticos georgianos, Saakashvili entre ellos, y tiene una importancia vital para ellos, estima el politólogo Stanislav Belkovski.

Para el presidente Mikhel Saakashvili la integridad territorial de Georgia y, por consiguiente, el permanente conflicto con Rusia, Abjasia y Osetia del Sur es cuestión de supervivencia como político. En eso no puede ceder porque es mucho más importante para él que la paz propiamente dicha. Es obvio que al terminar su mandato presidencial Saakashvili pretende mantenerse en la política, mantenerse en el poder. Quizá cambiando de cargo. Pero su única opción de lograrlo es a través de un enfrentamiento con Rusia, unos gestos de tonalidad antirusa, una confrontación con Abjasia y Osetia del Sur. Por eso no firmará jamás, bajo ninguna condición, los documentos que puedan legitimizar la situación actual. Para él más vale la guerra y el poder que la paz y el abandono de la política.

Las ambiciones personales de Saakashvili desestabilizan a una región entera. Las contínuas negativas de Tbilisi a firmar el documento de no uso de la fuerza provocan la desconfianza por parte de Tsjinval. Las cosas no pueden seguir así hasta lo infinito. La paciencia de los surosetios tiene sus límites y, a pesar de los esfuerzos por parte de Rusia y la Unión Europea, el proceso negociador puede simplemente terminar. Por cierto, confiamos en que así no suceda, dice el vice director del Instituto de los Países de la CIS, Vladímir Zhirijin.

- Nos espera un proceso largo y lamentablemente doloroso de aproximación de la élite política georgiana al entendimiento de que sin hacer las paces con la gente, sin lograr confianza en el trato con los pueblos de esas repúblicas, no habría ningún restablecimiento de relaciones, sin hablar ya de la reunificación.

Es difícil decir cúantos años le harán falta a la élite política de Georgia para entenderlo. (Fuente)