Danial Ortega con Dmitry Medvedev
"La decisión tomada por Nicaragua es un acto dirigido a afirmar la primacía de los principios básicos del Derecho Internacional y a contribuir a la formación de un mundo multipolar y justo."

(El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, despues del reconocimiento de la independencia de Abjasia por parte del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.)

Solidaridad con Abjasia y con el pueblo de Osetia del Sur

Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Abjasia

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Con Putin, la independencia de Abjasia es irreversible

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03/10/2011 -- La decisión de Medvédev de intervenir en agosto de 2008 en Osetia del Sur le supuso un aluvión de críticas, al igual que el reconocimiento de la independencia de las dos repúblicas ex-georgianas: Osetia del Sur y Abjasia.

No obstante, aunque defiendan la integridad territorial de Georgia y critiquen la instalación de bases militares rusas en la zona, las cancillerías occidentales ya han aceptado como un hecho consumado que esos dos territorios nunca volverán al redil georgiano. Igual que a Occidente poco le importa que Rusia no reconozca la independencia de Kosovo, igual ocurre con Moscú en el caso de abjasos y surosetas.

Al respecto, Putin hubiera actuado previsiblemente de la misma forma en caso de ser él el inquilino del Kremlin en ese momento. De hecho, la mayoría de abjasos y surosetas recibieron la ciudadanía rusa cuando él era el presidente.

Las relaciones entre Rusia y Georgia son tensas desde que Mijaíl Saakashvili derrocó a Eduard Shevardnadze en la Revolución de las Rosas de 2003. Los problemas comerciales y el boicot al ingreso de Rusia en la OMC son anteriores a la llegada de Medvédev. Como primer ministro, Putin ha aprobado ingentes ayudas económicas para Abjasia y Osetia del Sur. Occidente puede no albergar duda alguna. Con Putin, la independencia de ambas repúblicas es irreversible.

Putin es un firme creyente en un mundo multipolar, postura en la que cuenta con el apoyo de varios regímenes denostados por Occidente. Por ello, intensificará los contactos con China en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghái, y con el gigante asiático, India, Brasil y Sudáfrica en el foro BRICS. Además, impulsará la integración en la alianza militar postsoviética, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, ante la práctica defunción de la Comunidad de Estados Independientes.

Rusia no es el enemigo, pero en Putin Occidente tiene un hueso duro de roer.(Fuente)