Danial Ortega con Dmitry Medvedev
"La decisión tomada por Nicaragua es un acto dirigido a afirmar la primacía de los principios básicos del Derecho Internacional y a contribuir a la formación de un mundo multipolar y justo."

(El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, despues del reconocimiento de la independencia de Abjasia por parte del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.)

Solidaridad con Abjasia y con el pueblo de Osetia del Sur

Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Abjasia

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Cartas del Este: Abjasia, I

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Por Asier Blas: -- "No se, quizás seré algo injusto, pero siempre he desconfiado bastante de los que se dicen internacionalistas y dicen no tener ninguna patria. No dudo que los haya, pero la mayoría de las personas que se sienten internacionalistas no dejan por ello de identificarse con al menos un pueblo, un país y/o una nación; con estado o sin estado y con territorio o sin territorio (si son nómadas o si siempre son una minoría allá donde están). Un ejemplo de esto es la Unión Soviética, hubo un tiempo en el que parecía que todo “buen socialista” debía defenderla como si fuera su patria.

Sin embargo, la propia Unión Soviética y el propio Stalin fueron los primeros en reconocer de forma tácita primero, y explícita después, que el tema este del internacionalismo como que no ponía al pueblo llano. De ahí que en plena Segunda Guerra Mundial Stalin mandará a freír espárragos a La Internacional como himno de la Unión Soviética para que le compusiesen uno que hundiese sus raíces en el espíritu patriótico. Stalin lo logro, le compusieron uno de los himnos más bonitos jamás escrito y actúo de forma más que eficaz en su labor patriotera.

Esa era la patria soviética, aunque para que nos vamos a engañar, muchas personas de otras nacionalidades y pueblos de la Unión Soviética que no eran rusos pensaban, al igual que muchos rusos, que esa patria en el fondo era la patria de los rusos, y en el mejor de los casos de los pueblos eslavos de la URSS. Todavía no he encontrado en la ex Unión Soviética a ninguna persona que no sea rusa y que no éste rusificada (dato importante éste) que sintiera a la Unión Soviética como su patria y que no viera a esta como la patria de los rusos (con esto no digo que no los haya). Y por cierto, ésta última afirmación suele ser independiente de la opinión que le merezca la Unión Soviética y el desarrollo personal de cada persona durante aquellos años.

Pero, ¿Stalin? Él no era ruso, ni ucraniano, aunque como le pasa a mucha gente tenía su corazoncito al servicio de su patria chica, y se preocupaba de ella, vaya que si se preocupaba de ella. Normalmente no hay más que rascar un poco el caparazón del que se dice internacionalista para sonsacarle su adhesión nacional con todo lo que conlleva ello de visión histórica, valores y deseos para “su” pueblo (nación, patria o como le quiera llamar).

Históricamente Georgia había sido una potencia regional del Cáucaso que había tratado de someter a diferentes pueblos para poder expandirse a la vez que se defendía de superpotencias como la rusa. Uno de esos codiciados territorios era Abjasia que tenía un Reino que pasó a formar parte del Reino de Georgia durante un período de la Edad Media. No obstante, con la disolución del Reino georgiano volvió a conseguir la independencia. Luego pasaron los turcos y los rusos. Estos últimos, en la segunda mitad del siglo XIX, propiciaron un gran éxodo de musulmanes abjasios. La mayoría fueron a parar a Turquía. Como consecuencia de ello, una parte importante del territorio quedó despoblado. Para su repoblación el Imperio zarista favoreció la llegada de rusos, georgianos y armenios.

Posteriormente llegó la revolución bolchevique. Entonces Georgia se declaró independiente con un gobierno menchevique que de forma coercitiva incluyo dentro de sus fronteras a Abjasia. La represión contra los abjasios continuó hasta que el Ejército rojo invadió Georgia en 1921. Ahí se dio por finalizada la experiencia independentista georgiano creándose una República Socialista Soviética de Abjasia por un lado, y por otro, una República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia que incluía a Georgia, Armenia y Azerbaiyán. De todas maneras el estatus de Abjasia no estaba claro del todo, era una república y a la vez, en 1922 hizo un tratado especial de asociación con Georgia. A partir de ahí, las interpretaciones y textos jurídicos divergen respecto a lo que realmente significaba ese tratado desde el punto de vista simbólico, porque nominalmente y en la práctica Abjasia era una República Socialista al mismo nivel que cualquier otra.

De todas maneras, las dudas se disiparían bien pronto cuando Stalin se asentó en el poder como sólo él sabía hacerlo. ¿Eso qué significaba para Abjasia? Lo de siempre, que Stalin mucho blablablabla sobre la Unión Soviética, los obreros, los campesinos, el internacionalismo, la solidaridad y demás, pero el señor de los bigotes tenía patria chica como ya lo demostró con la inclusión en 1922 de Osetia del Sur dentro de Georgia bajo la forma de Provincia/Región (Oblast) Autónoma. Esto significaba por ejemplo que la lengua oseta (sin ningún parentesco con la georgiana) no accedía al nivel de lengua oficial administrativa (para eso estaban el ruso y el georgiano). Pero volviendo a Abjasia, en 1931 Stalin decidió crear la República Autónoma Socialista Soviética de Abjasia dentro de Georgia. Éste hecho da inicio a un intenso proceso de “georgización”. Se facilitó e impulso la emigración a Abjasia de los rusos y, sobre todo, de los georgianos, especialmente de los migrelíanos (un pueblo que habita en la parte Occidental de Georgia y que habla una lengua del mismo grupo lingüístico de los georgianos). Otro paso para diluir la identidad abjasa fue el cierre de las escuelas que impartían en la lengua propia de Abjasia (idioma que no esta emparentado con el georgiano).

Como en el resto de la Unión Soviética los años 30 y 40 fueron muy duros en Abjasia, donde los experimentos estalinistas y la represión se conjugaban con una grosera opresión nacional contra los abjasios. Con la muerte de Stalin las cosas mejoraron sustancialmente para la lengua y cultura abjasa, ámbitos en los que el desarrollo fue muy importante. En el plano político se aplicó una especie de sistema consociacional por el que algunos cargos se repartían en función de cuotas de representación étnica. Al parecer, estas cuotas favorecían a los abjasios y perjudicaban a los georgianos que estaban infra-representados, hecho por el que interiorizaron un sentimiento de agravio." (Fuente)

Asier Blas, Bilbao

VEA TAMBIEN: Cartas del Este: Abjasia, II

CENSOS DE POBLACIÓN EN ABJASIA
(Fuente: Wikipedia)

1887

(después de la persecución rusa de los musulmanes abjasios. La mayoría recalaron en Turquía donde aún viven. Desde la independencia se les invitó por parte del Gobierno abjasio para que volvieran al país, son muy pocos los que han vuelto)

Georgianos 6.0% (4,166)
Abjasios 85.8% (58,960)
Rusos 1.7% (1,216)
Armenios 1.6%% (1,090)
Griegos 3.1% (2,140)
Total 68.773

1939

Georgianos 29.5% (91,967)
Abjasios 18.0% (56,197)
Rusos 19.3% (60,201)
Armenios 15.9% (49,705)
Griegos 11.1% (34,621)
Total 311,885

1970

Georgianos 41.0% (199,596)
Abjasios 15.9% (77,276)
Rusos 19.1% (92,889)
Armenios 15.4% (74,850)
Griegos 2.7% (13,114)
Total 486,959

1989

Georgianos 45.7% (239,872)
Abjasios 17.8% (93,267)
Rusos 14.3% (74,913)
Armenios 14.6% (76,541)
Griegos 2.8% (14,664)
Total 525,061

2003

Georgianos 21.3% (45,953)
Abjasios 43.8% (94,606)
Rusos 10.8% (23,420)
Armenios 20.8% (44,870)
Griegos 0.7% (1,486)
Total 215,972