Danial Ortega con Dmitry Medvedev
"La decisión tomada por Nicaragua es un acto dirigido a afirmar la primacía de los principios básicos del Derecho Internacional y a contribuir a la formación de un mundo multipolar y justo."

(El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, despues del reconocimiento de la independencia de Abjasia por parte del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.)

Solidaridad con Abjasia y con el pueblo de Osetia del Sur

Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Abjasia

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Alerta de guerra: Georgia se prepara para la revancha

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"- En agosto de 2008 fue precisamente Georgia la que comenzó la agresión y fue la promotora de la guerra en el Cáucaso. Muchos políticos en las charlas privadas lo reconocen, pero no hacen tales evaluaciones públicamente."
Así lo ha dicho el presidente ruso Dmitri Medvédev al responder a la pregunta de un corresponsal de La Voz de Rusia. En agosto de 2008 Rusia se vio obligada a tomar medidas para imponer la paz a Tbilisi.

Retornando a los sucesos de hace dos años, quisiera decir que todas las resoluciones tomadas en ese período están absolutamente justificadas y demostraron su eficacia. Nuestro país acudió en ayuda de los pueblos de Abjasia y Osetia del Sur, lo hizo en una situación crítica, cuando estaba en juego la propia identidad de estos pueblos y su existencia, y defendió a esos pueblos. Aquellos que manifestaban su preocupación han podido convencerse de que el proceder de la parte rusa se debió únicamente al deseo de salvaguardar la vida de las personas que eran objeto de agresión, y a ninguna cosa más.

Los sucesos protagonizados en la Transcaucasia en 2008 han vuelto a confirmar una vez más que la guerra no puede ser un método de solución de los problemas internacionales. Las operaciones armadas del régimen de Saakashvili contra las repúblicas vecinas han enterrado definitivamente la posibilidad de que georgianos, abjasios y osetas puedan vivir en un mismo Estado. De hecho, Abjasia y Osetia del Sur se separaron del resto de Georgia aún a principios de la década de los 90 del siglo pasado y reiterfadamente solicitaron a Rusia y a otros Estados reconocer "de jure" el hecho consumado. Y esto no podía no haberse producido inmediatamente después del término del conflicto militar de agosto entre Tbilisi y Tsjinvali, que demostró que el propio Saakashvili dividió a Georgia. Y el proceso de reconocimiento internacional de Abjasia y Osetia del Sur continuará, sin duda alguna.

¿Habrá hecho la dirección georgiana las deducciones correspondientes de semejante desarrollo de los hechos? No. El régimen de Saakashvili sigue con la mira puesta en la revancha. En las consultas de Ginebra sobre la situación en la Transcaucasia, Georgia se niega a firmar el memorándum sobre el no empleo de la fuerza y sobre la no reanudación de las operaciones bélicas. Prueba de ello es la militarización intensiva del país. Los militares georgianos están siendo puestos a prueba en los "puntos calientes", particularmente en Afganistán. Se incrementa el número de efectivos de las Fuerzas Armadas, y los especialistas de la OTAN de nuevo, igual que 2 años atrás ante la irrupción en Tsjinvali, están entrenando al ejército georgiano. Se incrementa la presidencia militar en la frontera con Osetia del Sur.

Dos años atrás Rusia advirtió a los socios occidentales: el rearme del régimen de Saakashvili es la vía conducente a una aventura bélica. No prestaron oídos. Georgia desencadenó la guerra. ¿Acaso la historia no enseña nada? (Fuente)